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TOCAR MADERA IMPERDIBLE

 

EL IMPERDIBLE DE
LA BUENA SUERTE
SEGÚN LA LEYENDA

Imperdible de la suerte
 

LA LEYENDA DEL IMPERDIBLE

Siendo aún joven, hace años, el Profesor Obaking recibió el encargo de su madre, para ser el continuador de la Leyenda del Imperdible. Una de las principales condiciones que debió aceptar, fue prometer que memorizaría la historia, que no la olvidaría nunca y que la divulgaría, con el objetivo de que permaneciera siempre viva.

El relato es el siguiente:

"En una casa de campo, ubicada frente a la sierra de Parapanda, en la provincia de Granada, un lugar donde los inviernos eran muy fríos y los veranos muy calurosos, vivía una familia que trabajaba la tierra sin descanso, para conseguir supervivir de ella.

La madre de esa familia, usaba en invierno una toquilla de lana, que sujetaba alrededor de su cuello con un vetusto imperdible de alambre.

Cerca de su casa existía un encinar, a cual acudían a buscar leña hombres y mujeres del pueblo, sin mucha suerte en la vida, leña que cargaban sobre su espalda y así caminaban varios kilómetros, con el fin de cambiarla por un poco de comida.

Un día la madre de familia mencionada, encontró a una leñadora tan aterida de frio, que se quító su toquilla, imperdible incluido, y se la puso a aquella otra mujer, que iva escasamente vestida. La leñadora se marchó emocionada, repitiendo la palabra gracias.

Algunos días después la mujer campesina recibió un paquete, que no esperaba, y comprobó con sorpresa que contenía una toquilla nueva y un imperdible de oro. Nunca se supo quien se lo habia enviado.

Lo primero que pensó y así lo hizo, fue vender el imperdible de oro y con lo que por el le dieron, compró tantas toquillas e imperdibles de alambre como pudo.

Regaló toquillas e imperdibles a cuantas mujeres necesitadas encontró y ocurrió, que a las personas que recibían uno de aquellos regalos, les cambiaba su suerte para bien.

En ocasiones, personas que no lo necesitaban, venían a pedir una toquilla o un imperdible, pensando en que ello les depararía buena suerte.

Fue así como surgió la idea de repartir solo imperdibles. Aquella mujer repartió muchos miles, a personas de todas las edades y condiciones sociales, que deseaban encontrar la buena suerte. Después fue su hija quien siguió facilitando imperdibles, luego fue su nieta quien heredó la tradición."

La nieta resultó ser la madre del Profesor Obaking. Él es la cuarta generación que sigue dando vida a la Leyenda del Imperdible. Son también muchos miles de personas, las que en la actualidad llevan un Imperdible de la Buena Suerte, del Profesor Obaking. Se reciben muchos PEDIDOS posteriores, de quienes ya tienen el suyo y desean otro para un ser querido, eso es la mejor prueba de que cumplen el cometido, de ser una herramienta útil, para generar Buena Suerte.